sábado, 28 de marzo de 2015

♫I say stay long enough to repay all who caused strife♫

PERPETUAL CONVERSION 30 years & counting in the life of metal veteran Dan Lilker

Dave Hofer
Handshake inc. London, Ontario, Canada. 2014. 176 pp

Para ir evitando entuertos, he aquí la banda sonora, incompleta pero oficial, que ponen desde el Bandcamp de la editorial: https://handshakeinc.bandcamp.com/album/perpetual-conversion-dan-lilker-book-and-dans-fave-tracks.

Libro exquisito, tranquilo, veloz, expectorante, aclarador, y a falta de otra palabra humilde que designe la profunda, variable y apoteósica carrera composicional del neoyorkino, honesto.

Primer paréntesis de lo que se viene: Lilker dice que un 75% del "Fistful of metal" fue obra suya, que únicamente dos canciones, "Pi Alpha Nu" y "No turning back" fueron compuestas por Billy Milano y, después de tantísimas décadas de desconexión para con Anthrax, el impulso à la Lilker les alcanzó, como con Mustaine en Metallica, hasta el trascendental "Among the living".

Hofer, que conoció a Lilker cuando estaba en Brutal Truth y les sirvió de roadie y de mercaderista, asume la voz de las entrevistas desde el recuerdo de Danny aprendiendo de vistas a tocar el piano que practicaba su hermana mayor Barbara, quien a su vez le cedió su primera guitarra acústica cuando ella entendió que el camino musical no sería sino para él. Dan tendría cinco años. Tardaría algunos más en considerar intuitivamente que el bajo sería su instrumento natural, y ahora olvido si fue Scott Ian el que lo devolvió a las cuatro cuerdas cuando estaba asumiendo demasiado la guitarra en ese esbozo que fue Anthrax.

En los intermedios, Hofer le da la palabra al resto de gente que ha tenido que ver con el músico.

Hay dos cosas que me llaman la atención, o que me acuerdan que me ha de llamar la atención: la memoria que tiene Lilker confesando que fuma marihuana desde la adolescencia (la gente se sorprende de que se acuerde de sus nombres muchos años después de un ligero encuentro) y esa suerte de dignidad al ir en la (contra)corriente de siempre hacer lo que mejor le salga en gana, siguiendo la confusa fisura de la línea musical, cada vez más hondo, cada vez más dura.

El segundo paréntesis tiene que ver con esa prescripción social de ir siempre adelante, avanzando, como si todo el universo fuese de la misma manera. Y he aquí que hago recordación del detective Cohle al profetizar la circularidad plana del mundo que vemos girar siempre de la misma manera como si de un carrusel de circo de aventuras la vida entera se tratara.

¿Cómo sería el mundo entero sin el aporte de Brutal Truth?

Dejo tal interrogante para no ser respondido y trato de seguir.

Neil Turbin expulsó a Lilker de Anthrax, ¡por que era más alto que él y en esa idiosincracia prehistórica del Metal, nadie podría sobrepasar en estatura al cantante, lo que me recuerda esa escena de Aguirre, el conquistador!
Scott Ian, que parece haber jugado siempre a la línea ofuscada que más le convenga para con su esencia, llamó a Lilker para que fuese el bajista de S.O.D.
Scott Ian que, pocos meses después, tuvo que ser llamado a filas por el resto de Anthrax -Danny, Joey y Frank- para que dejara esa bobada del hardcore que estaba tomando tal impulso para regresar a la senda del Thrash, y que muchos años después, ya en este siglo, calló a Billy Milano cuando S.O.D. tenía que cerrar filas para que no siguiera creciendo tal monstruo.
S.O.D. fue mientras John Connelly se preparaba para vocalizar en Nuclear Assault, banda que desde ya entonces Lilker quería acercar más a Hellhammer pero cuya similitud derivada irlandesa del irlandés Connelly, impidió empezar a sentar las bases por pisar una senda más oscura, mucho más oscura.
Aunque por lo reseñado en este espacio se pueden dar cuenta de que detesto el Thrash, no deja de ser particularmente especial la reacción que toma mi memoria cada vez que le doy click a alguno de los tres primeros álbumes de Nuclear.
Cosa contraria a lo que (me) sucede cuando pongo cualquier cosa de Brutal Truth, a quienes, después de Bob Dylan, los Stones y Napalm Death, considero la mejor banda del mundo entero, y quienes, después de tantos trabajos, consigo no seguir entendiendo así como desde el primer día de escucha, circa 1993.
El respeto que Lilker deja diseminado a lo largo de los años, de las décadas, de los lugares del mundo.
Después no vuelve a hablar de su familia. Su hermana mayor moriría de sobredosis en los años 80's y aparece en una foto con su mamá, fechada en 1999 junto a Joey Ramone y su mamá también.
Ahora vive en Rochester con Heather, aunque jamás alga una foto con ella.
Contrario a lo que sentí con Vila-Matas en el libro con Gabastou, la necesidad de respetar hasta el fondo la vida personal del músico, no me hizo ni siquiera proferir groserías para que detallara cómo se conoció con su esposa.
El libro tiene una cantidad ingente de fotos de todo tipo, desde su niñez con la agrupación White Heat a setlists que ha tenido que tocar a modo de reemplazo como aquella reciente vez con Autopsy, desde fotos profesionales, de promoción, posando, hasta fotos en vivo de forma aficionada que según se revisen, guardan su feroz encanto.
El libro está dividido a dos columnas y es de tamaño carta, así que es una delicia porque parece que jamás se va a acabar y porque, como dice Fenriz en la contratapa, la voz de Lilker ayuda a completar el rompecabezas que se iba caminando sin siquiera darse cuenta, en mi caso, desde finales de los 80's.
Algo que ya habíamos destacado en algunas otras publicaciones que, considerando las diferencias culturales, significaron que los inicios de tal brutalidad fuesen similares según ciertas perspectivas.
¿Y qué más?
Pues tantísimas cosas que no sé cómo agruparlas y como que muchas veces me preguntaba cómo hacen esos manes superfamosos para asistir a algún concierto o es que nunca van a los conciertos porque con sus propias bandas les sobra y les basta.
Lilker hace toures con su esposa hasta NYC para asistir a conciertos y visitar a su mamá.
Lo que me hace acordar a Richard Ford, algo que en este contexto sería como cásese con una persona que ame y que sepa soportar que usté es un músico extremo.

Me acuerdo cuando supe que participaba con "Cantara" en el "Lotus eaters". "If you're reading this and haven´t heard Dead Can Dance, let's just say that the same notes creep up in black metal all of the time. It sounds Arabian, which of course will offend Jews everywhere, but it's true." 

La parte del hardcore también es bien chévre. Lilker le enseñó a Craig Setari a tocar el bajo, y ahora que empieza a pulular la vida de Sick Of It All, Setari cuando estaba con Youth Of Today fue el que les consiguió el primer toque a la mejor banda de hardcore de tooooda la historia humana.
"When you're recording intense music, you have to have a lot of tonal separation. There's lots of stuff flying around, so in order to hear everything all of the parts have to sit in their own little frequency. For everything to be heard correctly, you have to make sure everything is separate and not melding together too much, unless it's intentional, like if you're doubling guitar tracks to make something stronger."

Volvemos a darle la palabra a Fenriz: "Since 1991, I've said in interviews that only around a thousand people around the world understand what Darkthrone is trying to accomplish, and I still say that today. Still, when it comes to the sound of Darkthrone albums, I never wanted lo-fi or cold for the sake of it, I wanted it to fit the music. It's the right sound for it, not the wrong."

El tercer paréntesis tiene que ver con esa extraña declaración de Fenriz en una reseña de Lilker, pero me gusta todo lo que tenga que ver con el sonido pailas, por eso la incluyo en este espacio.

La voz ahora será de Desecrator, de la manera como llegaron a Hemlock: "Total Underground Attitude. There was never a compromise on sound. Nobody wanted to hear black metal in 1992. Everyone was into goregrind and stuff like that. Right there, that was strike against us."

La voz ahora es de Jacob Bannon, de Converge: "Brutal Truth is a great live band. One of the first "contemporary" metal bands that cross-pollinated with punk and hardcore as well. Seeing them was more like seeing a hardcore band than anything else. They are stunning band, and seeing them play to thousnads of people who genuinely appreciate the extreme sound they create was an awesome experience"

Ahora, es que no puedo evitarlo, lo de las fotos:

Dan Lilker con una camiseta de Celtic Frost, de Voivod, de Repulsion, de DxRxIx, de Ludichrist, de Napalm Death, de Excel, de Nuclear Assault, de Exodus, de Sepultura, de Entombed, de Mortician, de Discharge, de Deviated Instinct, de SOB, de Possessed, de Misfits, de Sacred Reich, de Morbid Angel, de Blood Tsunami, entre otras...


1 comentario:

Gaenorrhaeæ dijo...

Escrito para El Independiente