sábado, 4 de abril de 2015

Slip away

DEATH METAL 

Álvaro Bisama
Aerolíneas editoriales*Estruendo mudo. Lima. 2010. 94 pp

Lo primero que recuerdo es esa sensación que lo mancha todo con una ternura que cae de desde algún lugar no identificado plenamente pero que ha de quedar en algún extramuro, algún post límite, un allende del que si bien se huye como codiciando ser del fuego la salida, la naturaleza de cargar consigo todo el crudo dolor que queda de la herida futura será inevitable desprenderse del peso que marca a mordiscos esa densidad que se es.
El cerco, quizás desde algunos Cerros, la mutilación propia del clima, esa zona crepuscular chilena, la identificación desde un antro del sí mismo que bien puede pulular, más allá de lo latino, con lo humano de servirse en bandeja de escasos recursos a un fracaso emancipado que finalmente se convierte en la máscara titular con que se planea el rompimiento del túnel de la vida, hacia alguna parte ensimismada y lujuriosamente estática que siempre será lo mismo, hacia esa nada inmediata que volcada a la rutina no salva ni siquiera para refrescar lo otro, el sigo, la misma vaina.
Bisama insiste en ese rodeo lírico-litúrgico de abrazar con un alambre de púas al rojo vivo. No es culpable. Es nacido de la forma más cruel de expresar su ser. Ataca. Descubre. Invita. Flagela.
Tal vez sea la señal de decir que nos gusta por eso. Que nos alegra más allá de la cordura. Que como con Mario Bellatin, aplica una dosis invisible pero la suficiente cantidad inoculada para impulsar el camino de la letra, ese sueño que no merece otra cosa que ser escrito, mas no contado.
Y eso que hablamos, que estamos hablando de una versión "demo" de 2010.
La belleza ha hecho confiscar nuestros ojos. La desazón, también suprema, alegra al disolver cualquier asomo o resto o rastro de fe. La esperanza, ya ha quedado, por fortuna, tan tanto atrás....

1 comentario:

Gaenorrhaeæ dijo...

Escrito para El Independiente