sábado, 21 de febrero de 2026

Decayed In Stasis (Occulsed ) I feel something moving Inside the darkness dwells In repose I rot, begging to die again Eternal decay I am soon reborn Lifeless now alive Rotting salvation I’ve become As I putrefy, I am whole Death is my new form Decayed in stasis, eternally I dwell Rendered lifeless upon graveless slumber

 LA HORA DE LA ESTRELLA

Clarice Lispector

 Fondo de Cultura Económica. Ciudad de México. Diciembre de 2021. pp 65 a 119 de Novelas III

Se trata de un tema incompleto porque le falta respuesta

Respuesta que alguno de ustedes, quizás, le puede dar

Willie Colón

ֆ 

 Mientras tenga preguntas y no haya respuestas

seguiré escribiendo

Clarice Lispector

 

Nunca había escuchado a Willie Colón. Menos que una intro hablada de una canción fuera inspirada justo en la obra que estaba leyendo. Todo como un circulito. Clarice viene dando muchas advertencias sobre el tema preguntas sin respuesta y la respuesta final que es la muerte. ¿Por qué tantas de sus protagonistas fallecen atropelladas? Esta obra es diferente. Ahora hay un narrador. Y como en la desnudez de los zapatos Hatfield aquí va contando todo los pormenores que lleva a sentir que ha de crear a alguien. A veces se cansaA veces asume esas pausas vitales para desprenderse un poquito de lo que se escribe. A veces parece que lo que se lle es tan fácil que se dirá Yo pinto mejor que Picasso. ¿Qué pausa hubo de Agua a Estrella? La experimentación aquí es tener Inicio-Nudo-Descenlace. Ya se entenderá cuando se haya repasado más a fondo la obra de ella. Se lee a pausas. Se necesita que no haya internet. Se necesitan perros que hagan compañía en las piernas. Se necesita una soledad de la que no se huya. Se urge el clamor del calor del aliento de una persona capaz de trascender toda indómita barrera. Estoy absolutamente cansado de la literatura: sólo la mudez me hace compañía. Si sigo escribiendo es porque no tengo nada más que hacer en el mundo mientras espero la muerte. Hay una parte de un atisbo sexual. Entonces aparece un post en @lobas_escriben  relacionando una parte de mujeres con el síndrome de la impostora. Y Alejandra estaba allí. Esos episodios de sexo demencial en los Diarios de la argentina. ¿Y aquí? La urgente cercanía al pecado para sentirse con alivio de pasar por humano. Todos esos escritores del siglo XIX que salían untados de todo de prostíbulos y al final en sus diarios se contabilizaban más de novecientas prostitutas. O sin el sexo es la muerte? Gallinas a medio degollar para verlas correr solicitando no irse de la vida y reír? Quiero ser cerdo y gallina y después matarlos para beber su sangre. ¿Podría? Y cuando ya ella muere. La vida es más fuerte y siempre gana disfrazándose de muerte. ¿Y el estado actual de Clarice? ¿Huesos? ¿Polvo? ¿Ceniza? O es después de la muerte cuando alejada de la piedad de Dios se lanza a esa escritura final de lo que acontece posterior al morir y se vislumbra la lectura bella de aquello por lo que se busca en la lectura leer: el momento en que la estrella vomita la vida para iluminarse y alcanzar a sentirse parte de la historia humana. Quizás la única manera de sentirse en unión no animal con la demás gente entonces sea en el morir. Quizás entonces vivir y hacer lo que se imagina haciéndose sea inútil ante el acto del fallecer para permitirse ser realmente parte de algo tejido como una unión de algo que conforma un cuerpo diabólico y gigantesco que lleva a inconcebir la imagen de un cosmos alejado pero que incluso mantiene su sustancia dentro de nuestro ADN. ¿Cuál es el peso de la luz? Entonces ya casi terminamos. Basta es alejarnos un tricito para poder comprender que la historia que se leyó también está inmersa en nuestra voluntad de saber que todavía falta un fin

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