CONFESIONES DE UN CHEF
Anthony Bourdain
RBA. Barcelona. Enero de 2024. 411 pp
Hay una frase que me gustó un montón y es algo así como que por donde pasé dejé un rastro de destrucción
Tendría que confesar que no soy un gran fan del hombre
Ahora aquí recuerdo a Dani y a Ana que usualmente colgaban menciones a Bourdain desde el momento de su fallecimiento
Optaría tentativamente a dedicar a ellas el escrito pero Dani se va a casar con su novio alemán y Ana aunque vive en Bogotá se ubica tan lejos que en 8 años nos hemos visto 3 veces y para la gente interesada no no tiene novio actualmente porque la sigo muy de cerca en tüiter y uf es muy atractiva siempre lo fue lo ha sido
Creo que ese escrito sobre Japón lo cuentan en alguno de los documentales
Bourdain es frenético en cualquier sentido posible
El libro va de la manera en que se hace cocinero en cómo descubre el asombro de la cocina diferente desde su infancia en un viaje a Francia. En como acude a la desorganizada sensación adolescente y juvenil cuasi criminal para dar cuenta de sus primeras experiencias en cocinas y luego aunque no se cree muy bien cómo aterriza en los estudios formales culinarios
Es muy divertido de leer. Muy rápido a su vez. Un embale tenaz. Que muestra que así es todo en el mundo de la gastronomía. ¿Cómo es hacer un comida para 700 comensales? ¿Cómo se calcula el arroz para que quede fresquito? Y entonces es lo que se sospecha. Los horarios. Las 17 horas de rigor diario. La dedicación absoluta a un solo espacio minúsculo. Aquí me acuerdo de algunos capítulos de Chef Table cuando muestran que cocinan en subterráneos. La vida cruel y dura por doquier. Me acuerdo de esa imagen inicial de Chef americano cuando el man va contando el número millón de ostras abiertas. Pienso en los destinos de la vida. En las decisiones a temprana edad. En la locura de cada camino de vida que puede conllevar la muerte misma. En la macabra expansión de errores que hay en cada destino. En las quemaduras y cortes y sangrados y huellas. Porque eso también lo pensaba al ver en una época la serie de netflix. ¿Se queman los grandes chefs? ¿Se cortan? Debería haber un libro de las manos de cocineros. Y luego cuando va madurando. Las tantas drogas. ¿Por eso es que cada marica persona que cocina hombre o mujer sale a fumar siempre que uno las pilla por acá por el sector de La Candelaria? El sexo fuerte y crudo y sobre los costales de harina. Como cuando Wendy empuja a Mr Torrance a esa alacena donde guardan todo y el cocinero les dice que pueden comer un año sin repetir plato. Bourdain habla algo al respecto. Cómo es madrugar a ir a conseguir el mejor pescado. Pero si se acaban de acostar trasnochados y han ido a farriar. Esa escena en la que el Chef americano amanece pulverizado de la rasca en el restaurante de su enemigo y él le hace unos huevos y dice ole qué putos huevos tan ricos y siempre creí que era verdad la sensación de ese actor que no recuerdo su nombre y no voy a buscar en wiki porque no uso IA. ¿Se me nota? Y luego da paso a una crucial madurez en la que se establece en Les Halles. Su grupo de trabajo. Su soterrada actitud ante lo latino. El consejo de si realmente quiere ser chef que es como cuando Bukowski le preguntaba si quería ser escritor. Saber un destino a veces es lujurioso por lo berraco. Lo más difícil no es dudar sino saber que se quiere seguir navegando aunque las aguas no son tan mansas. Hay un dicho así no? Yo creo que hay una especie de redención que brinda la escritura. Casi digo escultura. Se me está metiendo esa palabra mientras voy entrando en un momento aún más de madurez. Y ya como que ni de fundas diría Ay quiero ser chef. ¿Cómo hicieron miembros de mi familia para desarrollar restaurantes y vivir a medias en el intento? ¿Entiendo el esfuerzo que da el hecho de tener que sobrevivir a como de lugar en la vida? No sé que pudo pasar después. Tampoco digo que fuera feliz. Estable podría llamarlo. Creo que lo que más me gustó del libro es que cada pausa que uno puede hacer en medio del delirio de vivir será una consignación de bonos a 30 días para cuando las cosas se empiecen a poner feas