UN SOPLO DE VIDA
Clarice Lispector
Fondo de Cultura Económica. Ciudad de México. Diciembre de 2021. pp 121 a 243 de Novelas III
«Aún no se había comunicado el Espíritu Santo,
porque Jesús todavía no estaba en su gloria»
Juan 7, 39
¿Ante qué se está?
¿Es como esas evoluciones velocísimas en esos grupos fantásticos cuando son rejóvenes y todo les fluye de una manera maravillosa?
¿Excepto que acá es cuando ya ella empieza a pasar de los 50 que se le da por desprenderse?
¿Y ojo que eso es lo más clave acá?
¿Cómo osa una escritora que parece haber conocido o probado o sentido o ubicado una forma de escritura que si bien es desfamiliar se puede signar dentro de una onda normativa?
¿El campo?
¿La familia?
¿El desclasamiento?
¿La urbanidad?
¿La migración interna?
¿El protagonismo desde una mujer enteramente vulnerable capacitada para la movilidad espiritual o de conocimiento y ese jamás nunca quedarse quieta?
¿La traductora María Auxilio dice que sus protagonistas de esas novelas acogen la vida desde distintos sentidos?
¿Se requiere de un modo femenino de lectura acercada a la brasileña para dar con sí la ella?
¿Agua viva era el free en su totalidad?
¿Estrella era esa jugada de disfraz de ir a perseguirse a sí misma detrás de una sábana como en noche sin luz de fin de semana cuando no hay que madrugar al día siguiente y hay suficiente comida en la nevera?
¿Pero ésta?
¿Una conjunción de desprendimiento de irse no solo una sino dos veces por fuera para alcanzarse a sí misma de lo lejos que estaba?
¿Una crisis de vida de saberse enferma y la angustia común de entender que el tiempo o dios o la vida concluye en algo llamado muerte y no querer sino seguir siendo?
¿Una intuición así de fuerte para declarar que es el futuro el que la espera?
¿La declaración que de la narrativa se salta a la filosofía para dejar todo en un plano metafísico?
¿Por qué no logra terminar?
¿Joyce en el Finnegans?
¿Esos deliciosos puntos suspensivos que dejan que todo prosiga hasta que la alcancemos cincuenta años después?
¿A dónde nos llevará ahora?
¿Qué más coordinadas quedan para seguir hundiéndose en su melancolía beatífica?
¿Esa angustiosa libertad de poder escribir lo que se le dé la gana mandando a la mierda a críticos y gente lectora que le decía cómo debía mejor escribir?
¿Explica que el afán de los multiversos es la capacidad humana de jamás querer morir y vivir cada vida imaginada posible?
¿Otorga un falso protagonismo a un ser masculino para que la mujer le dé por el cvlo?
¿Carpe diem?
¿Cómo es traducirla a música?
¿Por qué en la angustia de la emoción de la lectura pienso en Huesos!?
¿Hasta dónde se va por el camino Clarice?
¿He terminado?
¿Ella terminó conmigo?
¿Conocí otra angustia orgásmica de querer finalizar sin resultado conocido?