sábado, 1 de agosto de 2026

Endon Japanese experimental acoustic collective from Tokyo First gathered in 2007 in order to bring a decisive rally on contemporary extreme music. In addition to a conventional band formation of vocal, guitars, and drums, there are two additional electronics performers, allowing them to create harsh, distinctive sounds in various chaotic mix of styles ranging from noise, hard core, black metal, industrial, to grind core, through an absolutely physical embodiment of pure hard core mentality. Their staging can be characterized as a plethora of physical and acoustic momentum, with destructive performances involving self-mutilation and bleeding, receiving high critical acclaims in the underground live scenes and are touted as one of the most exciting acts.

 CELLIACUS

Celliacus

Ramble Records

2026

 https://ramblerecords.bandcamp.com/album/celliacus

Me encanta es la mezcla. La dificultad de definición. La opción a la aventura. La exquisitez ante lo inhóspito. Nuevamente se puede hablar con justa correspondencia de una manera más actualizada de lo que se propone como jazz. Nicholas Payton declamando la muerte del género. No tanto. Excepto que ahora se deriva desde géneros que han alimentado. Se han alimentado. Todo parece haber perdido litúrgicamente los límites. El sendero que se ha bifurcado. Cuasi odiosa calma de la que es mejor mecerse para no ir a resquebrajar el presente. Se traduce en una narrativa deslizada que por instantes mientras se parpadea se disuelve la tinta en el papel del mapa. Recuerdo la vejez contenida en el Deface the currency. Recuerdo el asombro momento de convivir con el pleito feroz del Origami harvest. Desafío de continuidad. Irrespeto a la norma condenada a la aseveración si bien magnífica a veces estilizada como si la incontención fuera en clave free. Se habla el mismo lenguaje aunque se considere emplearlo para nociones distintas. Cada paso de la ascensión. Las huellas desobedientes tratando de imitar una amplitud espiritual. Una tonelada de death metal teniendo que parecerse a la cofradía doom. Desnudez en cámara lenta. Se escarba porque lo único que se extrae es más luz. Hace nacer el miedo cuando se sale la calma junto al espejo. Silencio de hielo. Cuando la superficie marca un abismo líquido de más de diez mil metros. Ya había nadado por ahí. Es muy diferente ahora al darme cuenta. El anuncio de todo un día alcanzado el puerto. No se vale creerle las mentiras. Eumeo en Ulises. La grieta que salva. El siguiente ventrículo del remolino. El olear del viento. La palidez en el vientre del cielo. Posible noticia que no tardará en dar la calamidad cuando de tormentas agrias se trata. ¿En tierra o en agua? El bote parece mecerse. Me 'ncanta la narrativa que se desprende de Discoscaphites iris. Es comunicación por medio del humo. El aullido de los mamíferos volantes que funge como diálogo. Se ha de haber nacido así para discutir la palabra. Sic. Más duro porque la generalidad del ambiente así mismo va en aumento. Se entiende como el mejor álbum de jazz oído en el áño 

Fifteen Streams of Lunar Kalas Secrete From The Quaking Yoni Of The Goddess Sixteen (Tantric Alchemy Of The Cascading Nectars Of Sodashi)

 KIND OF BLUE. Miles Davis (1959)

Juan Carlos Garay

Rey Naranjo. 2024. 67 pp

No logro entender muy bien esas colecciones de Rey Naranjo sobre los discos (El libro de García sobre el Masters es de las peores vainas que he tenido que leer bajo esa cápsula de avivamiento creativo bajo invitaciones a medios de comunicación que se echan salivazos o espaldarazos) o sobre los programas de TV (El libro del Chavo es de una insuperable mamada en cuanto a echada al foso de la lectura que se pueda hallar en la literatura post pandemia ahora que los republicanos atacan a Fauci y se recuerdan los días difíciles y extraños del 2020)

Atendiendo a mi psicóloga y tratando de ambientar los informes de una forma más objetiva me recuerdo a esa persona que buscaba alcanzar la orilla del reconocimiento en ese primer lustro recién llegado a Bogotá y cómo era crudo y duro con todo aquello que no me gustaba en demasía. Incluyendo al propio Garay a quien como escritor lo consideraba muy lento todavía. Reitero: me refiero al yo del período 2005-2009. Incluso perdiendo el afán al miedo o al ridículo y confrontándolo con esa rabia treintañera en eventos públicos hágame el hijueputa favor. Jaja

Saber que quiso que La nostalgia del melómano estuviese llena de referencias musicales como Que viva la música en 2026 me genera es un acto paternalista. La leí en su momento. No recuerdo nada. O es la obra sobre una extraña grabación y que alguien la sobregraba a escondidas para una situación que ignoro transcurridos los años?

No volví a interesarme en Garay porque dejé de pelear con la Lit. Col. 

He de reconocer que leer este libro es más agradable que leer los demás libros de la colección porque acá se le sale el periodista. Creo que es justa la ecuación entre su motivación personal y la información que desprende semejante obra del jazz o de la música del s XX

He de reconocer que tengo la misma edición que tanto lo marcó a él que es la reedición en cd del año 97

He de reconocer que me influenció el artículo que publicó en el viejo MD en su momento sobre dicho álbum y cómo desarrolla esa manera de declarar la noticia de cómo es que arreglan con la tecnología del momento algunos levísimos compases de la cinta original y la vuelcan al cd que era lo de moda del momento

He de reconocer que no tuve la plata suficiente en su momento para hacerme a las cajas de lujo que empezaron a salir con las diversas épocas de Davis y que ya en Bogotá no tuve la plata para comprar la maravillosa caja con toda su obra posible que vendían por más de uno o dos millones de esas fechas iniciales del siglo

He de reconocer que eventualmente he de regresar a escuchar a Davis y que opto por su época más eléctrica y que si bien me encanta el Kind me decanto más por el In a silent o el Bitches o en On the corner

He de reconocer que después con los años me decanté más por Coltrane y escucho más el Kind por John que por Miles

Y también me acuerdo de la primera vez que oí Blue in green y cómo la belleza me atrapó y me congeló y cómo All blues me lleva a la fuerza litúrgica del Ultrágeno que oí in praesens

O que So what es el timbre de mi teléfono que doy únicamente a mi familia

Entonces no digo que Garay es una boleta o cosas por el estilo porque ya no soy esa persona. ¿Lo leeré? Es posible. Quizás. Estoy en la misma curiosidad por otros motivos al acercarme a esa parte de extrema derecha de Serrano. Ya lo decidiré. Ya les contaré

De momento dos citas del libro en torno a Coltrane. Semejante influencia tan atroz. No es el lugar ni el momento. Miles cambió un montón de veces y me recuerda mucho a MetallicA y la historia que me imagino de ver al cuarteto tocando únicamente temas de sus tres últimos álbumes o haciendo conciertos por supuesto no en estadios referidos exclusivamente a su Load y Reload

Sus exploraciones musicales se volvieron cada vez más radicales

Este disco de 1965 -Garay se refiere al A love supreme- mantenía como base las escalas modales pero las llevaba a un extremo insospechado en la capacidad de improvisación y también en su contenido espiritual

Garay termina el libro con una frase: No se diga más

Quiero culminar esta exposición con una frase del Popemas de Nosoträsh ♫Y no se hable más!♫ porque vamos a decir que es amistad