sábado, 22 de julio de 2017

Has Committed Suicide by Hanging

NOVELAS BOGOTANAS

Germán Espinosa
Alfaguara. Bogotá. Septiembre de 2005. 444 pp

Había una frase en la solapa que decía, casi al final, "casi todos en constante reedición", refiriéndose, por supuesto, a los títulos quél Maestro había ya dado en sí a cuanto fuese menester solicitar como crédito para responder con tantos títulos, a la vida, he hecho, o he escrito, como si quisiera decir he cumplido
Ahora no recuerdo, o recuerdo vagamente, o no quiero traer a colación lo que significaba escribir a Bogotá
La persona encargada de editar este tomo lo que hizo fue ordenar categóricamente de forma cronológica los temas por los que va transitando el egregio escritor; así, en dicho formato, "Los ojos del basilisco", una confusa pero apacible situación política que para eso es la política en sí, lo dice en algún momento de la obra, sirve simplemente para sacar del camino a los enemigos que puedan interponerse en el caudal de robación que desde tal poder pueden aprovechar al tener el terreno limpio con el horizonte a pleno ante la voluntad quél destino ha interpuesto o designado, atolondrada la vida, como para proclamar lo que es suyo cuando antes nadie siquiera hubiese tenido la osadía de pensar, más allá de los cuatro años, semejante dicha posesa
Hay una zona de culiaje impresionante, dignos caballeros, posibles ex ministros o su equivalente en la época, gente que ha transcurrido sus días en el gobierno, fornicando obsesiva pero someramente, con negras o zambas o mulatas, de amplias caderas, tetas descomunales, para nada afeitadas; mientras las esposas, abnegadas o maldecidas por cuestiones del azar educativo, se sienten en la plenitud de despedirse de cualquier asomo de ternura por parte de hombre alguno, ya que al único con que cuentan para dicho acceso lo han expulsado de sus vidas por distintas causas que, si usted que me lee tiene una pareja de más de cinco años, entenderá a la perfección
Ahora veía que príncipes y políticos no eran más, en efecto, que gente semifracasada en sus negocios y profesiones, hombres mediocres de nula moral y de portentosa vulgaridad que a los principios sobreponían el tacto y cuyas pomposas palabras y recónditos misterios informaban algo así como prestigios de la fantasmagoría. Nunca se había ocupado la política de la verdad de los fenómenos y constituía tan sólo el arte de sacar de una situación el mejor tasajo posible
No me voy a dictar por las ramas obvias ante las palabras "Semifracasados" o "mediocres" versus la política
Al final el héroe muere; la persona que nunca dijo la verdad No lograba entender por qué la verdad resultaba casi siempre un sonido tan desagradable para todos lo confiesa en el lecho de muerte, veintiún años después
Tengo una teoría acerca de la proliferación de muertos por sobredosis en la USA: a eso se le aunará la sobredosis de suicidios por depresión, a nivel mundial y a ello no solo la locura autodestructiva desde las altas esferas, simios obedientes al fin y al cabo nosotros el The Pueblo, sino que la plaga de posverdad, delirio magnífico para el final de temporada, antepenúltimo y penúltimo capítulo respectivamente de nuestra serie televisiva favorita, hará que los bordes decanten hasta cierta comodidad, antes de que sea tan temprano de devolver (a) la nave
"La lluvia en el rastrojo" es casi el guión de una obra de teatro, hay algo que me llama poderosamente la atención y es que el Maestro estuvo escribiendo "la tejedora" desde el año en que se publicaría "Cien años" hasta terminarla en el año en que a ese man le dan el Nobel. El final, que corresponde a esa carta, dice, Una tercera antagonía que consistirá y habrá consistido en el momento en que esta carta se lea, en la voluntaria extinción, mezcla de muerte y aislamiento, punto de ponderación entre ambos viciosos extremos que no dejan de separarse de ese "y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra, por supuesto, atendiendo que el Maestro firma su nouvelle, en abril del 66
El cierre del importante tomo es la releída "la tragedia de Belinda Elsner", esa suerte de guión para televisión de una minisaga, series que presentaban los jueves, en la segunda mitad de los 90's, que ya auguraba la edad dorada de la televisión a nivel mundial, de honda estructura policíaca y con una profundidad que más bien los avezados no tardarían en identificar como un thriller psicológico; curiosamente se me viene a la cabeza el inicio de "Basilisco" qués cuando el cura borracho va a aplicar los santos óleos a un niño que acaba de morir de hambre cuando acá hay de todo, minusválidos, asesinatos, torpezas policiales, enamoramientos impedidos, y en algunos apartados extraños, la ciudad que, dicho sea de paso, adquirirá una verdadera exposición en "Aitana", insisto, mi obra favorita de semejante creador oradador de la palabra misma como tal. Basta decir que al final el héroe muere al invocarse en sí mismo, ¿acaso como el perdón presidencial que como dicen los analistas reiniciará todo un nuevo ciclo disparante lo único seguro que mantendrá la nueva contitución americana que será el poder usar armas a discreción para salvaguardar semejante honor de ser americano pero ahora con otra identidad más estúpida menos sagaz pero con más poder por cuenta de los habitantes pagaimpuestos y evasores y que tales?, como el responsable esquizofrénico de los asesinatos atribuidos a cierta dama de -y aquí se abren las compuertas para un sin fin de prédicas que únicamente dejaré nombradas y que tienen que ver con los resultados esporádicos de esos absortos locos que llegan al poder y se tienen que mantener allá arriba porque aparte de que roban y secuestran y mandan a matar y roban tierras y favorecen a los suyos, en el debido proceso de vaya a saberse qué triplehijueputa culpa tiene su familia de la manera en que los criaron o los abandonaron o no los quisieron lo suficiente, al irse deshonestos todos justo al muro del olvido entonces ahí si enloquecerán de lo lindo y al menos dejarán de asesinar a todos los que no son como ellos para darles cova únicamente a los suyos los más cercanos, pero que es preferible matar nietos que a una tercera parte del pueblo entero y lo otro es lo de la inmigración alemana y por último lo del spree killer del Pozetto- y con ésto doy por concluido el informe de esta semana, tres novelas bastante ágiles, agradables, muy alejadas de sus mejores títulos, de la mitad para 'bajo, pero con todo gusto recomendadas para leer bien sea en pareja, bien sea tumbados en el pasto, eso sí protegidos de la infame luz solar y de los tumbárboles del macabro ¿cómo se dice en latín Doctor En Veremos Enrique? Peñalosa, o bien para leer antes de que vuestra pareja de turno, allende los cinco meses de solo follar, llegue a compartir lecho ya con el cansancio de tener que compartir lecho con alguien que no sea un perro o un gato
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Te escribo ésta mondá al día siguiente; he tenido que dormir en el sofá destruido por los perros; por supuesto que he peliado con mi pareja; hay nuevos vecinos que no tuvieron un buen recibimiento; los polis llegaron; la policía me hablaba aparte; el poli le hablaba a mi ex pareja; no, no tengo a dónde irme; yo firmo lo que sea de que no la agrediré físicamente y si lo he hecho emocionalmente no lo volveré a hacer y ese tipo de leguleyadas; desconcertado, pensaba en que La Tragedia de Belinda Elsner se traduce a dos capítulos de South Park, lo que habla muy pero muy bien del Maestro: el capítulo en el que una profesora se enamora de Ike, el hermano canadiense de Kyle, y terminan, ella, al menos, suicidándose y el otro capítulo, por supuesto, es el del cocinero chino que tiene esa doble personalidad que muta al psiquiatra que trata a Butters; amén, ajá, y a eso iba, a que ese personaje encarnado por el difunto Heath Ledger, en esa, ¿es The Dark Knight? representa a Nelson Chalá, el personaje de la novela del Maestro, e ignoro, si fue el Maestro quién se inspiró en alguna saga oscura de Batman o bien el actor quién leyó la "Tragedia" y se inspiró, así mismo, para encarnar a tan siniestro y maniático personaje; en ambos casos, fallecidos de la manera más común qués trágica