sábado, 13 de enero de 2018

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FILOSOFÍA INACABADA

Marina Garcés
Galaxia Gutenberg. Barcelona. Noviembre de 2015. 335 pp

Ahora que estamos leyendo la Commedia en tüiter, leo de Pablo Maurette que se apresta a iniciar sus clases sobre Shakespeare y recomienda "Shakespeare after all" de Marjorie Garber, y dice que no puede con el ensayo de H Bloom por exagerar todo. Emplea otra palabra. La de la sobreabundancia y la exageración y la olvido ahorita. Y sentía que siempre iba a haber una salida, siempre va a haber una salida. Así como siempre va a haber un gusto pro encima de otro y si todo sale bien, volver a ller la Commedia, si bien no logro hacerme al tiempo para responder a la promesa de la siguiente relectura que me hice tras terminar un proyecto con los cien cantos versus cien reseñas musicales, me sirve para apostar por otras corrientes, filigranas, ese antiguo deseo de ller y palpar la geometría de los estados verosímiles del viaje de Dante

El libro se divide en dos partes. Filosofía para un mundo común, y me fascinó. Esa señora Marina es una verraca. Y pone el punto en la llaga. Y dice muchísimas cosas en torno a la academia y la necesidad de eneseñar a pensar, yo sienpre contrapregunto en silencio, ¿cómo?, y es todo como un juego, un bucle, como cuando leía al viejo H Bloom y me decía: estoy ante un guerrillero: cero minorías, solo obras magnas de la literatura, Shakespeare sobre todo y jaja... Harold ya se murió? Sigue leyendo quinientas páginas por hora? Un prodigio. Y me acordaba, porque Marina después publica un libro titulado "Filosofía guerrillera" o algo así, la idea es que un comando de filosofía se salga de las aulas, es que ya ni siquiera es de las aulas, del vil mercantilismo chocho, la canción "Self devourin-womb", de los papers, del tufillo a cretinismo en esa carrera por subir un puesto, ¿contra quién pelean? ¿Ustedes en serio creen que el estudio sirve para algo? Ahorita que hablan de que Jobs no terminó la U, que Zuckenberg, tampoco. Ningún genio de hoy culmina la U así como ningún genio que leemos y que escribió hace cuatrocientos años enseñó algo. Cárcel, putas, cementerios... eso es. Consentidera la hijueputa, y ustedes comiéndole cuento a los gringos, ¿se acuerdan de la canción? va de memoria, "Y le comen cuento al garrote del norte que se creen dios", jaja, y sí, oh, orgullo marica gringo, con las 60 primeras universidades escalafonadas ahí con la banderita de las estrellas y las barras, y qué? tienen a un vil y despreciable ser humano como presidente, y vea en el embolate el hijueputa en el que están, malparido racista y cariblanco de mierda, y    ..   ...   jaja... pa qué les sirve estudiar si no es para tener plata porque no son Jobs y no son capaces de inventarse algo que realmente cambie el giro del mundo que ustedes pisan y viven. Pero vale. Papers y contratos. Y ni mierda el que sepan enseñar, como en Los Andes, sino que tengan doptorados para que suban centímetros en la erección femenina incluso para dejar marca en los árboles y el orgullo chimbo ahí, oh, qué alegría, puesto 601, subamos a veinte palos el semestre, y que nadie llore... se graduan para obedecer o deber o trabajar en un call center

Sobre la segunda parte, "El siglo inacabado", estoy de acuerdo en cosas.... Marina dice algo parecido a lo que dice Gertrude sobre que los siglos se demoran muchísimo en morir. No sé en nacer. Creo que el XXI fue muy rápido en nacer, pero el XX todavía sigue ahí, como una salamandra, o la cola de una salamandra. Y se larga, la autora, en describir a los grandes de la filosofía del XX, partiendo de Nietszche y culminando en Nancy

A casi todos los he leído. Y ahí empiezan los problemas. Que no entiendo la filosofía. Pensar. Sí. Pero mi abuelo que solo hizo hasta segundo de primaria pensaba mucho sobre sus negocios y de alguna manera innovaba y le iba muy bien. Marina dice que la filosofía debe enseñar a pensar, desde chiquiticos. Y ... ¿pensar es escribir así de enredado en las palabras? Marina dice que la filosofía se hace escribiendo. Supongo que el enredo proviene de ahí. Que la filosofía es un ensayo inacabado. Un pastiche eterno de work in progress que no va a ninguna parte exactamente sino distinguido por la marca del azar y pro eso tanto filósofo muere loco y abandonado y enredado en sus teorías, y nazis y todo eso. Arrepentidos, ¿no? Muchos se arrepienten de las ínfulas fuertes del a juventud que todo lo puede versus la soledad apátrida de la vejez cómoda porque dieron clases y se pensionan al menos. Pero confundidos, ¿no? Jaja ...

Y leo la manera en que Marina quiere acercarnos a ellos, a los filósofos... ¿Que fuerzas sostienen nuestras verdades? ¿Cómo acercarse al ámbito de lo que está antes de toda reflexión? ¿Qué hemos obtenido con una descripción del mundo correcta y eficaz? ¿es el lenguaje la marca de nuestra finitud? ¿Qué hacer para que vida y razón se entiendan? ¿qué es l oque nos hace pensar? ¿dónde y cómo puede avanzar el uso de la razón? ¿cómo conectar la racionalidad funcional con el principio de la emancipación? ¿Cómo concretar la producción de diferenciasl ibres? ¿cuáles serán los nosotroas que nazcan a partir del reconocimiento de la estrecha relación que nos une a los demás? ¿qué viene después del después? ¿cómo hacemos para conocer más y mejor? 

Hace muchos años, mientras escampaba en una facultad de literatura, conversaba con personas que, estudiando literatura, se sentían incómodas frente a la poesía, porque no sabían muy bien de qué manera afrontarla

Eso mismo me pasa con la filosofía. Al acercarme a Dante. Tuve que esperar tres o cuatro relecturas para poder establecer un contacto de algo que ya he conocido. Así que supongo que el primer míodrama es que no tuve nunca una manera de acercarme a leer un puto libro de algún filósofo, y menos aún, que debía elegir a un filósofo, a un libro, y leerlo muchisimas veces para medianamente asentarme en algún rincón para entender un poquitico menos, mientras me acostumbraba a la oscuridad del texto

Alguna vez alguien me decía que ese era el ejercicio, ller un libro sin entender siquiera algo, lo que fuese, cualquier cosa

No sabría qué decir de esos últimos filósofos, por ejemplo, sin el empuje académico, he de reconocer, que desde las artes le hacen y devoran y transforman y simplemente citan en un epígrafe y uno como que se enamora al ver cierto destello de entendimiento. Pero tampoco sabría qué decir, por ejemplo, de Heidegger, nazi el vil hijueputa, sin esa intervención del asombro,Unheimlichkeit, en La casa de hojas cuando las medidas cambian, dentro de la casa, sin una explicación sensata

Obviamente estoy ahorita adelantando un proyecto con Heidegger, así como ya hice uno con Wittgenstein, y no sé.. Blanchot, también, Dérrida, en fin... Zambrano... jaja... pero no me pregunten absolutamente nada en torno a lo que dicen o quieren decir o para qué diablos uno lee filosofía si no es para identificarse con la vida cotidiana, como cuando Blanchot hablaba de la imposibilidad de orden y lo entendía porque nunca pude ser capaz de poner en orden a los estudiantes que me mandaban cuando creí ser profesor, y ahora, ya cucho y maduro, incapaz de poner orden a los maricos perros que tengo que pasear

Me queda mucha tarea por delante. Y aunque no prometo hacerme al tomo de la guerrilla, si no está muy caro, podría acercármele y seguir en la bizarra manía de probar a veces cosas, por más que no digan alguna palabra sensata en toda su envergadura

Pero qué le vamos a hacer