sábado, 18 de octubre de 2008

ROCES DE RUIDO (CASI)

MÚSICA CONCRETA TIEMPO DESTROZADO

Carlos Mauricio Bejarano Calvo

Universidad Nacional de Colombia-colecciónsincondición. Bogotá. Noviembre de 2007. 163 pp.



Nota:

Hay libros que se explican a sí mismos, que tratar de comentarlos o de explicarlos desde otra óptica resulta en una labor incordial, forzada o innecesaria.



Bejarano Calvo, músico divulgador profesor investigador conservador creador y diseñador de paisajes electroacústicos, tiene una impresionante hoja de vida en torno a la música concreta en nuestro país. Algo que explica en las páginas finales de este ensayo bajo el título de: “Letra menuda – lea bajo su propia responsabilidad”, dando cuenta de toda su labor tejiendo a su vez la historia de dicho género en Colombia, recorriendo 20 años: desde “el primer concierto específico de música concreta en Colombia, llamado Semiurgias, lo realicé en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia en noviembre de 1988 con las obras: Rito, Ágora industrial, Hidráulica, Aparatos, Estrépitos, Levas y Telefonía, un concierto ciertamente primitivo y con tendencias “ruidistas”, pero con el desafío de fundar este nuevo ámbito estético”, hasta “(..) y seguirá en Urbis, centro de exposiciones dedicado a la vida urbana en Manchester y en 2008 en el Instituto Cervantes de Bruselas.” Para dar una idea del territorio al que nos acercamos leyendo.

La discografía –equivalente a una bibliografía- contiene 141 títulos publicados alrededor del mundo, y la –ahora sí- bibliografía, a más de 26 autores especializados.

Es decir, y es parte fundamental para comprender la música concreta, ella ya tiene sus códigos propios lo que la hace una sólida estructura capaz de desarrollarse a sí misma.

¿Pero qué es la música concreta?

“La música concreta es una música desprovista de los códigos abstractos del solfeo y trabaja con el propio sonido estableciendo una clara preferencia por los sonidos encarnados en contraposición a los sonidos anotados, un traslado del álgebra de la nota a la geometría del fragmento.”

“La música concreta es una música del sonido y se interesa esencialmente por reinventarlo permanentemente; es una música que privilegia el sonido en su estado más puro, esencial y primigenio.”

Una explicación más precisa del proceso:

“El compositor se constituye en intérprete, actor y productor de su propio producto sonoro y musical. Esta es una música no-transcriptible y no-transponible.

Bajo estas nuevas condiciones se gestó la abolición de la partitura, de la interpretación y de los instrumentos (la orquesta). Los sistemas de cifrado y notación sufrieron un cambio fundamental; la valoración de la materia sonora como material fonográfico y la posibilidad de un arte musical como un arte fonográfico y de una música concebida como un arte de sonidos fijados y proyectados vía altavoces afectaron la tradición de representar en un sistema gramatical el acontecimiento musical y el teatro sígnico del papel se vio abruptamente usurpado. La realización sonora en estos soportes (el disco y la cinta), se hace más objetiva que la partitura tradicional misma; acudimos entonces a una codificación más amplia, a nuevos diagramas y signos gráficos. El pentagrama ha sido totalmente desbordado debido a la complejidad del nuevo material sonoro y a sus rasgos particulares inéditos. Cada músico crea su propio sonido, su propio guión, su grafía personal que demarca el movimiento de su territorio sonoro y el paisaje sonoro de cada una de sus obras.”

“El inventor”:

“Parece sorprendente que la música concreta sea una música “inventada” por una persona; pero así fueron su nacimiento y su evolución histórica durante los años cincuenta y sesenta. A mediados del siglo XX, setenta años después de la invención del fonógrafo, en el ámbito radiofónico, Pierre Schaeffer intuyó el intrínseco potencial estético que este nuevo instrumental contenía, identificó el carácter abstracto, oculto y evocador de los sonidos en el medio electroacústico y comenzó a construir una propuesta integral que aprovechara ese mundo propio.

(..)creó en 1944, en el seno de Radio Francia el Club de Ensayos dedicado a la formación y experimentación radiofónica, donde trabajó en el campo del teatro radiofónico. En 1951 este club se constituyó en el Groupe de Recherches de Musique Concrete GRMC; el cual, desde 1958, es denominado GRM o INA-GRM (Grupo de Investigaciones Musicales), adscrito al Instituto Nacional del Audiovisual que sigue funcionando en la actualidad en la sede de Radio Francia en París.”

Los instrumentos:

““Máquinas” que transportan y representan espacial y temporalmente fragmentos de los paisajes o eventos sonoros: fonógrafo, tornadiscos, micrófono, magnetófono, teléfono, radio, altoparlante, megáfono, etc…”

El primer concierto:

“Concierto de Ruidos, vía radiofónica, en 1948.

Los responsables: Pierre Schaeffer y Pierre Henry.

En ese concierto se presentaron los Cinco estudios de ruidos.

El No. 1, Estudio de los torniquetes o Desconcertante.

El No.2, Estudio de los ferrocarriles o Impuesto.

El No. 3, Estudio para orquesta o Concertante, también llamado Estudio violeta.

El No. 4, Estudio del piano o Compuesto, también llamado Estudio negro.

El No. 5, Estudio de las cacerolas o Patético.

La ligera diferencia:

“La música concreta pone los sustantivos y los adjetivos al sonido detenido en el tiempo, tomando como esencial en su definición el concepto de objeto sonoro y trabajando tras un sistema de clasificación tipológica de estos con base en una aproximación taxonómica de sus morfologías. Este sistema conllevó un solfeo generalizado, que Schaeffer denominó el solfeo de los solfeos, o el “solfeo concreto”, basado en la escucha reducida, una escucha que aísla el hecho sonoro (objeto sonoro), y lo observa en su mismidad.

La música acusmática pone los verbos, asume, más allá del tiempo detenido, la idea de procesos y comportamientos que ocurren en el tiempo, y pasa del interés por el objeto sonoro al interés por la imagen sonora, ya no se trata solamente del sonido como objeto, sino del sonido como signo. Amplía la noción de un objeto sonoro fijado en soporte (disco o cinta) a la idea de la imagen sonora proyectada en pantalla (parlantes y espacio).

Recomendación:

“Para una escucha desprevenida, superficial y ligera, la música concreta puede ser ciertamente una experiencia ruidosa y molesta, pero al aproximarnos a ella con una actitud de escucha atenta, podremos reconocer sus intrínsecos valores estéticos y sus evidentes cualidades musicales.”

El genio:

Pierre Henry, alias, Capitán Mnemo, “el héroe que ha escogido permanecer solo para explorar en sus Nautilius sucesivos un océano que él recrea permanentemente, un material sonoro siempre disponible y aun virgen.”

¿Literatura pura?:

Los textos “eminentemente literarios” nombrados por Bejarano son, en su orden, los siguientes:

“Tiempo destrozado y Música concreta”, de la mexicana Amparo Dávila.

“Memorias de un amnésico y otros escritos” + “Cuadernos de una mamífero”, de Erik Satie.

Y los asombrosos avisos del sonido conservado, quieto o material, en:

“Cuarto libro” (1552), de Francois Rabelais, y

“Los imperios de la luna” (1656), de Cyrano de Bergerac.

Coordenadas:

http://www.ina.fr/entreprise/activites/recherches-musicales/index.html

http://www.last.fm/group/INA-GRM

http://rateyourmusic.com/artist/various_artists___labels___ina_grm

http://www.lablaa.org/blaavirtual/musica/blaaaudio/compo/bejarano/indice.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Schaeffer

http://www.lastfm.es/music/Pierre+Schaeffer

http://en.wikipedia.org/wiki/Pierre_Henry

http://www.electrocd.com/en/



PD.

No sobra decir que todo lo que esta bajo cursiva, incluyendo la no cursiva dentro de los paréntesis, corre por cuenta del autor

1 comentario:

xlacoloniax dijo...

Publicado originalmente en "El Cotidiano", en la columna "Lector Ritual"