MIÉRCOLES DE CENIZA Y LA EXPIACIÓN DE TODAS LAS CULPAS
La toma del Palacio de Justicia desde sus entrañas
Alejandro Cabezas Guerrero
Renascentro. Bogotá. Septiembre de 2021. 224 pp
Aprovecho para agradecer la aparición de libros referidos a la Toma de 1985 conforme sigue transcurriendo el feroz tiempo y se consolida una idea grande que no por vacía en algunos sectores carece de la validez de una verdad parece estuvo sumergida durante más de los años permitidos mientras algún sector de los protagonistas veían que ya no podían hacer nada con la evidencia evacuada hacía la superficie de la memoria
Alejandro se denomina Investigador militante y eso lo lleva a acercarse y a conocer y a tener una información de primerísima mano: las fotos que se tomó el grupo de guerrilleros en la casa en el sur de Bogotá la noche previa a la Toma. Y en los agradecimientos se entera uno de que alcanza a ver cartas y panfletos y seguramente borradores de todo eso que se fraguó para dar respuesta al acto vandálico por parte del gobierno y que llevaría a semejante matazón de la rama judicial
Dos o tres cosas a rescatar de este libro:
* La idea infalible que tuvo Fayad de repetir la toma de la Embajada y cuyo plan era taaaan pero taaan perfecto que no podía haber un puntico para el error. Me lleva a recordar no quién lo dijo pero sí la idea de que todo dirigente del M-19 es lo más cercano a un ser superior embadurnado por alguna sacralidad que lo optimiza como humano y no le permite caer en la cotidianidad del yerro
* En el libro de Petro -que aún no fue alcalde de Bogotá- y Mauréen el futuro líder mundial colombiano se pregunta por la manera en que la saga frontal del Eme toma la decisión de la Toma y cómo se podrían comunicar desde las montañas del Cauca y los escondites en ciudades capitales colombianas cuando ya empezaban a verse no sólo perseguidos por las autoridades sino por la misma parca
El paréntesis se abre con la sólida filtración que hubo por parte del estamento estatal y que los guerrillos creyeron incapaces de dar con ellos cuando ya era todo demasiado evidente que estaban allá metidos junto a todos sus planes: la muerte de Ospina en Cali. El descubrimiento de la casa en el sur de Bogotá el mismo día de la Toma pero por la tarde. Y lo más significativo es que acá Cabezas dice que Pizarro siempre estuvo en contra del plan de la Toma. Y como en el caso Garzón. Se dice que Fayad envío a un mensajero para dar la orden de abortar la misión. Persona que nunca logró dar con el grupo asentado en Bogotá y preparado para la máxima expresión divina que creía el Eme iría a ejecutar
¿Es cierto lo del mensajero?
¿Era un infiltrado del Ejército y corrió fue a dar los detalles del día uno osea del miércoles cinco de noviembre y por eso todo estaba tan sospechosamente sin seguridad y los tanques de guerra listicos ahí para desplazarse unas ochenta cuadras? ¿Cuánto tarda un marica tanque de guerra en prepararse para estar disponible para entrar a un Palacio?
¿Era un leal guerrillero y estaban tan asediados los del Eme que los polis lo capturaron cuando iba camino a dar el ultimatum?
* A cuarenta años ya de los hechos. ¿Quién queda vivo y consciente y no anciano y decrépito de todo ese artefacto desalmado? ¿Qué dirá la película o serie o documental que se avizora?
Creo que la verdadera viva voz que reúne la locura de ese fragmento tan importante y doloroso en la historia reciente de la nación es la de Reyes pidiendo el Cese al fuego. Bendito él que fue asesinado por los milicos y lo pasaron a la posteridad. El resto de activistas de la mal llamada democracia solo quedan para ver el contraste de la Historia y cómo todo va agarrando camino para luego volverse esa vaina fascinante que es sobrevivir al tiempo
A veces las personas tienen que morir para llegar a cumplir sus reales misiones
Una posdata: el título hace referencia al miércoles de ceniza en Cien años de soledad cuando masacran a todos los hijos del Coronel de un tiro en la frente
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