LA MANZANA EN LO OSCURO
Clarice Lispector
Fondo de Cultura Económica. Ciudad de México. Enero de 2022. Hasta la página 267: Tomado de Novelas II
Como si el esparcido verdor de
todos los árboles se reuniera
en un solo color negro
Lo gratificante y difícil que es leerla. La terquedad que se requiere. La dosis externa de disciplina y calidez y silencio y repentina comodidad
Tras un primer tomo que empieza a mostrar un sentido tan característico que ya no se puede denominar místico porque lo catalogaría de sensacionalismo rural ahora empieza una etapa que podría tildarse de más certera. Aplanada dentro de lo espeso y boscoso. Rural es cierto. Todavía más que cualquiera. Pero con un atrás de historia que se rumorea por encima de la superficie sin despegarse nunca de que ese hombre ha cometido un crimen y toda la vida continua para él y luego para ellas como debe de ser la vida: algo que siempre está sucediendo. Así no estemos tanto en ella
Parece que a veces no se tiene una sensación de tocar el fondo. No es como esos pozos que se creen infinitos. Tampoco es que la dulzura del agua sea tan viscosa que impide cualquier vestigio de horizonte. ¿Se puede hablar de horizonte en torno a la profundidad? Porque mi interés acá no es hallar el fondo y mucho menos dedicarme al estudio de sus criaturas
Podría denominarla al robarme una de sus frases como una orgía muda. Podría añadirle la característica de que se trata de un estado en el que cada personaje busca enamorarse. Incluso atreverme a que más allá del tonto amor la condición que sí se persigue y se necesita es la alegría. O felicidad. Casi como cuando ahora y con razón dicen que el órgano que debería representarse en cuanto a relaciones no es el corazón sino el estómago. ¿Hay así como la llaman paz en medio de la desesperanza y la incomunicación y el autosecuestro de la tranquilidad por huir?
¿Se sabe siempre a dónde se sigue en las novelas de Clarice?
El tranquilo reemplazo de ser correspondido por las plantas o vacas. De ahí a la salvación calma de sentir el sonido de la lluvia o de cualquier silbido proveniente de cualquier ave. Incluso el gesto del aleteo. O la protección de los polluelos. O la necesidad de saber cómo sobrevivir al buscar comida escarbando con las patas y pico. Enseñando. Transmitiendo ese conocimiento
¿Se necesita entender todo lo que sucede en la obra? No. Su tarea era más grande que el tiempo. Por algún misterio en su proceso de realización, siempre evitaba ser totalmente comprendida
Entonces la novela es un ejemplo en grado tercero para enseñar a amar. O cómo mostrar que se puede amar: Huir y llegar a un lugar y dejarse ser
Después es como en las obras de ella: enseñar y mostrar a que se va a morir. O a que es mejor amar que ser amada. O a tener el valor crudo de amar lo que se hace o de hacer algo con amor absoluto y total. Incluso amar a las demás personas. ¿Por qué no? Como demostrar que sí se puede hacer las paces consigo mismo. Yo soy ustedes
Pero ante el destino que no es otra vaina que el morir = la esperanza. El fondo de la tragedia en donde no se puede sino actuar y dejar a expensas del empuje el resto que siembra la demencia
¿Estás consciente de que, con la esperanza, nunca más tendrás descanso?
¿Estás consciente de que, con la esperanza, perderás todas las otras armas?
¿Sabes que la esperanza consiste a veces sólo en una pregunta sin respuesta?
¿Estás consciente de que de ahora en adelante, adonde vayas serás perseguido por la esperanza?
¿Sabes por lo menos que la esperanza es el gran absurdo?
Entonces quedo a gusto. Tarde. Pero contento. A veces se entra en contacto con la dificultad del amor. A veces se intuye desde tanto tiempo atrás. Me permití decir que la iba a leer por allá entre el 2015 y 2016. Pero era otra editorial y la plata no me alcanzaba. Leer a una mujer: aquella cosa informe y humana con dos ojos. Y quedar volcado así
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