sábado, 10 de enero de 2026

Si hablamos nos matan. Si no hablamos también. Entonces, hablamos .

EL CANDIL

Clarice Lispector

Fondo de Cultura Económica. Ciudad de México. Mayo de 2021. De la página 139 a la 337 de Novelas I

Siento hablar de complicación. La palabra podría virarse a complejidad. ¿Desde alguna parte se puede asociar a la raíz de complicidad?

Voy a citar un montón y a partir de ahí diré un par de cosas:

Un largo minuto se desarrollaba, desde el mismo corazón y en el mismo plano, como un punto que salía de sí en línea recta y lenta

 Así es la novela. Esquiva. Mamona. Como viajar en tren super lento aunque sin saber querer llegar a algún lugar. Un tanto emocional para la autora. ¿Para alguien que es mujer? Había penetrado en un mundo desconocido y loco. Hablo en enero de 2026. Alguien dijo que los diez años que iban de mes eran muchos. No suficientes. ¡Tanto que ha pasado en estos 27 días! Y ahí se hacen cuentas porque llevo 17 días de retraso. No me culpen. Asumo culpas. Nada es lo de antes. Todo es lo que ya fue

-¿Pero, Jorge, bien?

-Sí. Llena de una calma que estaba hecha de satisfacción 

La historia de Virgínia cuando es niña y vive en su finca y cuando luego se muda a la ciudad. Se habla de los setentas. No hay las crisis de ahora. Pienso en el campo brasileño. No pienso o no pregunto por la deforestación. Lo que llaman "desarrollo". Y ella vive su vida sola y triste y vacía pero con un amante o novio o amigo. ¿Cómo será ahora? La vida de mujeres del campo que llegaban a la ciudad a trabajar en empleadas de casa en cuidar niñitos en trabajar en el Tía. Historias que se vuelven tristes. Historias que son historias de vida. Que llegan a buen término. Y luego por alguna razón ella se regresa a su casa. Y ya

Un lugar que le pertenecía sin que nadie se lo hubiera dicho jamás

Un lugar en el que las personas admitían sin sorpresa que ella entrara, durmiera y comiera

Un lugar donde nadie le preguntaba si había tenido miedo, pero donde la recibían continuando con la comida bajo la lámpara

Un instante donde en los instantes más graves las personas podrían ponerse de acuerdo y quizá sufrir también

Un lugar hacia donde se corría asustada después de la euforia

A donde se volvía después de la experiencia de la risa, después de haber intentado rebasar el límite del mundo posible

Era suya, su casa

Lo puse en verso sin hacer esfuerzo.  Aquí estoy empezando. Clarice es más fuerte en: ¿cuento? ¿crónica? ¿columnas? ¿novelas?

Realmente llega un momento en que la mujer está en esa duda beatífica de seguir siendo la hija o de largarse a ser una persona urbana y sale a caminar descalza por el prado. Es un momento muy hermoso porque siente la epifanía. Todo estalla. Esa forma de poema que pongo es cuando ella llega a casa. Y eso fue lo que me pareció más importante que puedo decir que entendí. El poder de pertenecer. Amén de que de lo que se habla en sí es del tiempo. De vivir en el tiempo. De pasar el tiempo. De alimentar el tiempo. De consumirse por el tiempo

Después vuelve a escapar y finalmente se ve derrotada por la búsqueda afanosa del novio. Todo como una decisión que se toma y pues responda por lo que decide. Así es la vida y así le pasa a todo el mundo

Alrededor había silencio

Quién sabe lo que está por venir

(Hago un énfasis en el ciclo de Clarice. Como que hay intuiciones. Como que se espera algo mágico. Como que se siente a veces el calor del aliento de ella cuando se traspasan algunas páginas)