sábado, 7 de marzo de 2015

Between Narrow And Small

AGUANTE IxRxAx 30 AÑOS DE PUNK

David Viola
Fondo Editorial Ateneo. Medellín. Agosto de 2014. 159 pp

No podría decir que alguna vez fue fácil. Lo que sí voy a decir es que jamás se pensaba que podría ser una (extraña) forma de vida.
Generalmente se empieza a toda, como alguna vez decía José Juan, para escapar de la muerte fácil en esa Medellín macabra y mórbida del narcotráfico. Tal vez ante las primeras manifestaciones que la vida abre para darse cuenta de cierta verticalidad y un océano no extinguido aún de performancias de obligatorio cumplimiento, el gesto de embriaguez ante la duda ofrece la correspondencia con o sin respuesta de un accionar devenido anterior. ¿Señal, Sancho, de que la mielinización avanza sin que no le podamos hacer nada para contrarrestarla? Y si la insistencia, la dicha, la familia, la banda misma, el rigor, la disciplina, la terquedad al fin de cuentas es la mejor y más indicada, se entra a esa constante bruma de imparabilidad en que una gran masa vasta del rock nacional, previamente antes tan maltrecho algunas veces, se encuentra y contando.
Es eso cultural que tanto material ha permitido que lo que era una Colombia tropical se vuelque a considerar una férrea apertura de opciones para las generaciones que se asoman de algunos años para 'cá, aumentando la paleta de audiciones, sin que se sepa muy bien hasta donde irá a alcanzar a llegar tanto de todo.
A la par, como si de un despertar de activistas del desafío a la memoria se tratara, por doquier empiezan a publicar las historias que alguna vez se creyeron ya hechas, como atendiendo un orden que debería haber tenido un orden. Y así, amparados con el isbn, con el anuncio publicitario desde la Biblioteca del Congreso, con el afán por conservar para muchas personas lo último que verán sus ojos antes del antes del principio del fin, la ringlera de títulos que por doquier se imposibilita la atragantada lectura de los tales, pues abulta la cofradía por contarse desde el sí mismo para dejar que se pesque en el río ya contado y jamás descifrado de una historia que no nos corresponderá a nosotros descifrar.
Este es el tercer libro de 'Viola', en serie.
Se le nota el asombro de estar haciendo aquello que ha venido haciendo. Con ese sutil descuido de escribir tal como habla, casi como que se le siente el calor de su voz en cada párrafo que se lee, huyendo de esa asfixia para proferir la fuerza con que se estará empezando a armar el rompecabezas de una era que sin la cual se hubiese tardado un espectro más del manto para el accionar que se deviene música (también) colombiana.
Hurgando en cada uno de los tres libros, a veces tan mezclados entre sí, a veces tan inseparables, algo eventualmente ha de dejar para que acompañe en ese trasegar que todavía queda por andar: tanto las confesionales hechuras de los aparatos para reproducir sonidos como las procesiones en giras DIY en medio de una incertidumbre punk por mantenerse erectos en una especie de pureza infantil que quedaba bien cuando todos todavía eran revolucionarios adolescentes.
Tanto las confesiones de amor, a cada tanto, como la otra respuesta por parte de una comunidad (i)legal latina en NYC desde donde, quiérase o no o tal vez o todo lo contrario, señalan para enseñar a respetar.
O para resumir cierta tragedia, ninguna obligación lo es tanto.

Le había perdido si bien no la fe sí cierto interés a la banda desde hace ya una década, que la única forma de empalme, amén de los libros, eran sus presentaciones fastuosas por lo demás en un festival demasiado grande ya para mi opaco gusto desecho en lo diminuto de la sala de ensayo. El "IxRxAx pvra" cumple con la cuota de los 30 años como banda. Las invitaciones a Estados Unidos siguen haciéndose efectivas, han llegado a México, ¿ya tocaron en Europa tantas veces también?, anoche esa lectura coincidente en La Valija de Fuego sumado a un toque acústico que no es la primera vez que lo realizan, y seguramente anhelando la espera de una especie de cancionero para gozar de lo lindo con tanto mensaje por seguir diciendo.

Y así, no queda más que esperar a que esa subhistoria que desde los mismos protagonistas del rock colombiano se empapiza a contar para saber mantener la edificación de la memoria para saber desde donde venirse para atenerse al ir y seguir siendo.

1 comentario:

Gaenorrhaeæ dijo...

Escrito para El Independiente